El otro día, caminando por las calles de Las Piedras, me encontré con un anuncio publicitario que llamó mi atención. Un vehículo con altavoces recorría la ciudad anunciando ofertas muy interesantes. Los productos estaban a buenos precios, el mensaje era claro en cuanto a las promociones, pero había un pequeño detalle que faltaba: ¿qué negocio ofrecía esas promociones?

Más tarde, al compartir la experiencia, me di cuenta de que no había sido el único que había escuchado la publicidad. Varias personas se habían interesado en las ofertas… pero el vehículo se iba antes de nombrar al comercio. El problema era que la grabación mencionaba tantas ofertas que el nombre del local tardaba demasiado en aparecer… Ahí fue cuando noté una paradoja: una empresa había invertido plata en promociones y publicidad, pero el mensaje no había logrado lo más importante: que la gente recordara de dónde provenían las ofertas.

Este episodio es un claro ejemplo de la diferencia entre gastar en publicidad e invertir en publicidad. Gastar en publicidad es solo poner plata en un medio, pero invertir es usar inteligentemente una estrategia efectiva para llegar al público objetivo. No se trata solo de que el mensaje llegue a mucha gente, sino de que sea claro, memorable y que genere una acción concreta.

En Estudio Las Piedras entendemos que la publicidad es una inversión que debe ser planificada. Cada medio tiene su alcance y sus particularidades, pero también hay que pensar en el mensaje. ¿Está tu publicidad comunicando lo esencial? ¿Es fácil de recordar? ¿Invita a la acción? Si la respuesta a alguna de estas preguntas es un no, tu inversión no generará el retorno esperado.

La próxima vez que pienses en publicitar tu negocio, no lo hagas solo por estar presente. Hacelo con estrategia, con asesoramiento y con un mensaje claro que asegure que los potenciales clientes no solo escuchen, sino que recuerden y actúen. Porque, al fin y al cabo, la publicidad efectiva no es la que más ruido hace, sino la que más impacto genera.